Sobre mi voluntad,
más poderosa que tus auto hipnóticos delirios de grandeza.
A cualquiera que sostiene una autoridad ególatra mis tripas lo cuestionan.
Viajo al centro de la tierra y traigo solo aliento, el que mueve a todo lo vivo y no tiene género.
Soy una mujer hecha a voluntad. La del misterio que me trajo al mundo.
Creada a mi propia imagen y semejanza.
“Ella era dulce, de ojos brillantes, manos delicadas y mirada sumisa.”
Pues que le jodan a la poesía, aunque sea del mismo Benedetti. Nos equivocamos,
y la equivocación se simulaba bella en la poesía,en las promesas de amor.
Y erase una vez como todos los hombres y mujeres -tan bellos- del planeta aceptaron el trato:
Sacrificar la voluntad por una patria,
por prescripciones camufladas en el detergente de ropa blanca: “Sea contenida y moderada”.
Mi voluntad es de hierro y se come tus ansias. Espada de fuego entre el martillo y el yunque.
Despierta, la madre ya no te deja delirar y consumirte.
No es tiempo de que entiendas, ¡ahora sal a campo abierto por fuerza mayor!
Tus opiniones se las traga el cosmos. Y los cuatro jinetes cabalgan sin piedad.
En el orden no cabe tu arrogancia.
El Apocalipsis que distorsionaron en mi infancia significa revelación,
Ἀποκάλυψις,
REVELACIÓN, ¡solo un instante para ti!
Sobre mi voluntad,
que no es mía,
más poderosa que todos tus mapas.
S.C

No hay comentarios:
Publicar un comentario