Saray Casares

MEDITACIÓN - CONTEMPLACIÓN - INTEGRACIÓN

ACCIÓN

INOCENCIA
"Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo"



Gracias inocencia, que me entregas al bosque sin yo olerme a presa ni imaginar al cazador tan cerca…

por mantenerme Alicia en sus días no tan gloriciosos.

Por llorar el horror, acompañada de Cocciante;

que me va el drama, sacudirme las rodillas y seguir corriendo.

Por sentir compasión y aceptar que no entiendo.


Inocencia intacta.


Porque aprendo que en la oscuridad más densa quizás haya un niño exigiendo el amor perdido.

Que ser maestro no es algo que le ocurre a "alguien".

Por enamorarme de la voz de Bambi, ahora sé que fue mi Totem.

Por saber que la verdad siempre es revelada y que puede venir en un paquetito desde Suecia, - entiéndame quien pueda, yo me entiendo-


Esta inocencia que me cuenta que la magia se reconoce y se calla;

y cuál es la diferencia entre sola y aislada.

Porque sé que tener un huerto, en el momento apropiado, te habla de ti;

y que una vez que plantas la semilla no hay que esperar, hay que amar.

Gracias inocencia, que todo lo naces.

Por mostrarme que los disfraces distorsionan cruelmente la realidad.

Porque a veces no perdono, no puedo. Y sigo siendo inocente.


Esta inocencia intacta,


por la que nací libre de todos los cargos, aunque responda por ellos.

Porque me deja de rodillas en un "hágase tu voluntad".

Porque conozco la traición, el desaliento, la culpa y la vergüenza; el orgullo, la envidia, la rabia y el agujero de la tristeza.


Y esta inocencia sigue intacta, y nos deja tan niños al crecernos tanto.


S.C





jueves, 19 de agosto de 2010

Revolución que me arrastra hasta robarme el cuerpo,
no hay imagenes pausadas de mí misma que puedan alcanzarme.
Qué defensa puede permanecer en el inacabado muro dónde coloco desesperadas piedras.
Al ponerme de pie declaro a gritos que amo mi horizonte.
Soy yo, soy otra, soy todas mis atemporales vidas.
Soy Medea encarnada y lamo mi vientre y mi sexo después de parir tus manos.
Doblego mi voluntad en presencia de tus ojos,
y es entonces cuando mi espirítu quisiera despojarse de los huesos y la carne...
Me sostengo,
las palabras esconden en sus vértebras la ansiedad de lo que aún está por llegar.
El espejo avanza con la cuerda de un empañado reloj.
Quisiera que "inacción" no significara, dejara de ser palabra, arrancarla con los dientes,
aliada de "sobrevivir".

Vuelve común sentido,
desenrédame el pelo,
vísteme,
que vuelvo a mis raices y a mis alas,
a mi atrevido corazón,
a mi refugio, a mi vestido azul, a mi río, a mi cuesta, a tu chimenea y tu poesía,
a subirme contigo a nuestro árbol, a lanzar aviones desde la azotea, a salvarte, a que me salves, a mi cuento, a tu voz...
vuelve común sentido,
alborótame el pelo,
desnúdame...

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